2017-09-07

No olvidemos a la "célula básica de la sociedad"


La Constitución Política del Perú de 1979 declaraba en su preámbulo  “que la familia es célula básica de la sociedad y raíz de su grandeza, así como ámbito natural de la educación y la cultura”. Una atinada declaración, clara, justa y desafiante. Ya no aparece así en nuestra actual constitución, pero no por ello ha dejado de ser cierta. No deberíamos olvidarla.

Es claro y evidente que con mejores familias se construye una mejor sociedad. Por tanto es necesario y  justo dar a la familia tal importancia, en todo lugar; en las leyes, en los colegios y universidades, en los medios de comunicación, en el diario vivir. Es un desafío constante, que las autoridades locales y nacionales deben asumir, y promover su buena formación y desarrollo, con real intención, esfuerzo y dinero.

La familia nos forma; para bien o mal. Muchos podemos dar testimonio de las cosas buenas que aprendimos en casa. A mí me enseñaron desde niño a no tirar envolturas ni envases usados a la calle; y a buscar un baño público para no miccionar en las veredas. Me enseñaron a saludar a los mayores y a respetar al vecino, como evitar hacer bulla en las noches para que puedan descansar. Nunca vi a mi padre emborracharse, decir groserías, o golpear a mi madre, y crecí sin entender a los que lo hacían. De muy pequeño me dijeron que no debía tocar lo ajeno, que no debía robar “ni siquiera un alfiler”. Me enseñaron a amar mi patria, a mantenerme de pie cuando estoy ante el izamiento de nuestra bandera; a respetar las leyes de tránsito. Mis padres me llevaban a la iglesia, me inculcaron valores espirituales, aprendí a confiar en Dios y respetar sus mandamientos.

No, mi familia no fue perfecta; pero recibí amor, disciplina y ejemplo. También es cierto que yo no siempre actuaba conforme a lo que mis padres me enseñaron. Pero cuando desobedecía y tomaba decisiones incorrectas, tampoco me quedaba tranquilo… había una voz interior, una advertencia, un freno que me obligaba a no avanzar más por esos caminos diferentes al que me habían inculcado; eso  ayudaba a incomodarme con malas compañías y a mirar de lejos el mal que otros hacían. Lo que recibí de mi familia me guardó de muchos errores. Hoy, siendo padre y pastor, lo entiendo más que antes.

Es evidente y claro: Si fortalecemos a las familias, tendremos una sociedad más fuerte. Si en casa los hijos aprenden respeto y honestidad habrá menos adultos corruptos y abusadores. Si en el hogar, nuestros niños son amados y disciplinados, será menos probable que se unan a pandillas o “huyan” con su pareja adolescente.  Si los padres son dignos de respeto será más fácil a los jóvenes aprender a respetar las leyes. La familia es el “ámbito natural de la educación y cultura”, ¡no lo olvidemos!

Se viene otro “día de la familia”, hagamos algo por ella; tomemos decisiones, formulemos cambios. Que nuestras autoridades “hagan algo” acorde a lo que nuestra constitución vigente declara: “La comunidad y el Estado protegen (…) a la familia y promueven el matrimonio. Reconocen a estos últimos como institutos naturales y fundamentales de la sociedad”. Protección que se extiende a la “unión estable de un varón y una mujer, libres de impedimento matrimonial, que forman un hogar de hecho…”


Protejamos a la familia de sus enemigos: los antivalores, el orgullo, la deslealtad, la irresponsabilidad;  las familias deben aprender a defenderse de ellas. Que se divulguen buenas prácticas familiares a seguir; que se revalorice el matrimonio y se realce la fidelidad. Volvamos a los buenos consejos de antaño. Valoremos este “instituto natural y fundamental” tal cual la naturaleza lo muestra y tal como Dios la instituyó. Miremos los problemas de nuestra nación desde su raíz y atendamos a las familias; en ellas también está la “raíz de su grandeza”. 




[Publicado en Diario Voces el 9 de setiembre del 2017]



2017-08-16

Interpretando los milagros de Jesús

Los evangelios narran la ocasión en la que Jesús dio de comer a cinco mil hombres con solo cinco panes y dos peces… ¿Debemos tomar este relato como algo literal o simbólico? Hay quienes responden que esto debe interpretarse de manera simbólica; otros, de manera literal. Por supuesto cada quien responderá basado en los conceptos que tenga de la vida, de la Biblia y de Dios; incluyendo prejuicios y experiencias. El acercamiento a la verdad de cada quien dependerá de ello.


La verdad es que la Biblia tiene relatos históricos, dichos y hechos que deben tomarse literalmente; y tiene también relatos simbólicos, que así deben entenderse. Un libro como “Hechos de los Apóstoles”, por supuesto debe tomarse tal como fue presentado por su autor: hechos y eventos que ocurrieron. Por otro lado, un libro como “Apocalipsis”, que está lleno de visiones y símbolos no debe interpretarse literalmente. Los lectores de la Biblia, por miles de años, han sido muy conscientes de estas diferencias; y los buenos lectores saben también considerar otros aspectos como la época, la cultura y el trato de Dios con los hombres e Israel (como los mandamientos que fueron escritos en el Antiguo Pacto, que ya no son vigentes en el Nuevo Pacto, el cristianismo).

2017-03-03

Para entender la marcha nacional del 4 de marzo

Todo empezó en noviembre del año pasado, cuando por las redes se compartía el material educativo publicado en la página Web del Ministerio de Educación (MINEDU). “Oliver Button es una nena”, era el título de uno de esos cuentos, pero no pertenecía al currículo del 2017 sino a la guía de educación sexual integral para docentes de primaria del año 2014. Otro, titulado “Caperucito Rojo” (cambiando el sexo a todos los personajes) tampoco pertenecía al nuevo currículo, pues este ya era parte de la guía de tutoría para alumnos del sexto grado de primaria en noviembre del 2015. El material contenía ilustraciones de homosexuales presentándose: “Me llamo Javier, mi pareja se llama Francisco y soy arquitecto”. El MINEDU respondió diciendo que las guías ya no estaban vigentes y que no corresponden al nuevo currículo escolar. Las retiraron. Pero las dudas permanecieron: ¿Por qué el ministerio elaboró un material así? Ya que esto no puede atribuirse a un “error” de sus autoridades, ni a un “experimento social”, muchos reaccionaron en contra, viendo en ello la implantación de una nueva manera de entender el sexo y el género del ser humano, muy contrario a lo que la mayoría de padres desearían inculcar a sus hijos.

2017-02-23

“Sexo y género”: ya no es tan fácil como antes.


Ya no es tan fácil hablar de sexo y género. Aunque en muchos lugares se usan estas dos palabras como sinónimos y – por ejemplo – se asume que hablar de igualdad de género es hablar de igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, en realidad, ya no es así de simple. Los conceptos alrededor de estos dos términos se han complicado y ampliado hasta límites impensables, siendo necesario “ponernos al día”. Aquí un resumen:*


“Sexo”, entendido como sexo biológico (porque hoy también se habla de sexo psicológico y sexo sociológico), es la clasificación de las personas como masculinas o femeninas en el momento del nacimiento, basada en características corporales biológicas (cromosomas, hormonas, órganos, etc.)

2017-01-05

“Evangelistas en contra de la nueva educación”

“Evangelistas arman protesta contra nueva educación.” “Increíble, fanatismo llega a San Martín y pretende imponerse”. Este fue el titular que se publicó en primera página en este diario el jueves 22 del pasado diciembre. El corresponsal Franclin Laván redactó una nota de manera informativa y objetiva, que la portada no refleja. Merece varias aclaraciones. No lo hice antes por mis ocupaciones, pero hoy me tomo unos minutos para corregirlo, confiando como siempre en la buena disposición de este influyente diario para dar a conocer todas las voces, como la de este colaborador.


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