2013-10-25

Dios está cerca

Dios no está lejos, él está cerca. Su presencia está en todo lugar. La Biblia dice que “en Dios vivimos, y nos movemos, y somos”*. Y si él está cerca, su amor también. Dios nos ama y su amor no ha disminuido. Él sigue amando a su creación. Ama a todos y quiere lo mejor para cada uno. Él Le ama a usted tal como usted es. Él quiere lo mejor para su vida, su familia, su ciudad y su país.

Pero si es así (dirá usted) ¿por qué tanta maldad en el mundo? Si Dios está presente ¿por qué tanta injusticia, enfermedad y muerte? La Biblia nos responde: Es porque la humanidad se ha separado de Dios.

Aunque Dios está aquí y su amor con nosotros, nuestros corazones no lo perciben porque no estamos unidos a él. Como el agua y el aceite que pueden estar juntos en el mismo recipiente sin llegar jamás a unirse, así el hombre puede vivir muy cerca de Dios sin estar unido a él ni disfrutar de lo que él es. Los intereses y anhelos de ambos son diametralmente opuestos. Dios ama la verdad, la honestidad, la justicia. Es tres veces santo. Nosotros no. Amamos la mentira, la corrupción, la injusticia, la venganza. Incumplimos nuestra palabra, odiamos, guardamos rencor, somos egoístas. Unos más, otros menos, si somos sinceros todos reconoceremos que hemos hecho y hacemos cosas que él aborrece.

2013-10-10

De un extremo a otro

Hace medio siglo los padres criaban a sus hijos con mucha severidad. Esos niños crecieron y por la dura experiencia que vivieron, ahora, en su papel de padres se han ido al otro extremo. Ya no corrigen ni disciplinan a sus hijos. Les dan todo lo que les piden, los consienten, los engríen en demasía. Esto, sumado a otros factores como el poco tiempo que pasan con sus hijos, da lugar a una generación de niños que cada  vez menos respeta a los adultos, a los profesores, ni siquiera a sus propios padres. No conocen de reglas ni deberes. Por extensión, cuando sean adultos tampoco respetarán la ley.

En nuestra sociedad del siglo pasado se veía mal a las madres solteras y a los hijos nacidos fuera del matrimonio a quienes se les llamaba “bastardos” y recibían el estigma de “hijo ilegitimo”. La sociedad cambió y hoy no haya tal distinción ni discriminación, pero nos fuimos al otro extremo. Cada vez se valora menos el matrimonio y poco importa si el hijo nace o no dentro de un hogar constituido.

2013-10-04

Santos que no fueron “tan santos”

San Pedro, San Juan, San Pablo y demás santos no fueron perfectos como la tradición religiosa y la imaginación popular pueden hacernos creer. En realidad, la Biblia muestra que tanto ellos como otros siervos de Dios tuvieron momentos nada santos que fueron registrados para nuestro conocimiento. Si sus buenas acciones nos sirven de inspiración, sus pecados y sus consecuencias nos sirven de advertencia.

Por ejemplo, los hermanos Juan y Jacobo mostraron ser intolerantes y muy prontos a enojarse (debió ser por esto que Jesús los llamó “hijos del trueno”). En una ocasión, cuando los apóstoles fueron rechazados por un pueblo de Samaria, quedaron tan indignados que se olvidaron de la misericordia y el perdón y desearon que cayera “fuego del cielo” sobre ellos. Jesús tuvo que reprenderles y recordarles que él había sido enviado para salvar y no para condenar. La misión no consistía en condenar sino ofrecer perdón y salvación. Eran apóstoles que tenían todavía mucho por aprender.
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